Pedro Mandinga
Pedro Mandinga nació para contar una historia profundamente panameña: la de un ron artesanal elaborado con raspadura, carácter y respeto por el origen. La marca necesitaba un espacio donde su procedencia, sus rones, sus Rum Bars y su personalidad formaran parte de una misma experiencia. BlueTide transformó esa identidad con raíces propias en una experiencia digital visual, funcional y preparada para crecer
Ver sitio web ↗
Pedro Mandinga no es únicamente una marca de ron. Su identidad nace de la raspadura, el trabajo artesanal, la tierra de Chiriquí, la cultura panameña y una personalidad rebelde que también se vive en sus Rum Bars. Llevar esa historia al entorno digital requería mucho más que presentar una colección de productos: el reto de BlueTide fue trasladar ese universo sin reducirlo a un catálogo convencional. Ubicación: Panamá · Tipo de proyecto: diseño y desarrollo de sitio web · Idiomas: español e inglés · Servicios: arquitectura, UX/UI, desarrollo web, optimización, analítica y soporte. Llevar una marca con mucha personalidad al entorno digital La experiencia debía ser visual, expresiva y dinámica, pero también clara, funcional, bilingüe y eficiente. La plataforma debía integrar diferentes capas de información: portafolio de rones; fichas técnicas y notas de cata; recetas y recomendaciones de maridaje; Rum Bars y sus ubicaciones; experiencias y actividades; historia y proceso de elaboración; iniciativas de sostenibilidad; formularios y canales de contacto; e información legal y consumo responsable. Cada sección necesitaba conservar su propia identidad, pero al mismo tiempo sentirse parte de una misma experiencia de marca. Organizar un portafolio amplio sin complicar la navegación Cada variedad de ron requería su propio espacio para presentar descripciones, características, notas de cata, maridajes y recetas. El reto era crear una estructura que permitiera explorar los productos con profundidad, pero sin generar una navegación pesada o confusa. Reproducir interacciones visuales particulares Varias de las animaciones y comportamientos planteados durante el diseño eran específicos de Pedro Mandinga. En lugar de adaptar la experiencia a componentes genéricos, el desarrollo debía reproducir detalles visuales vinculados con los productos, ilustraciones y movimientos definidos para la marca. Mantener el impacto visual sin afectar el rendimiento La fotografía tiene un papel fundamental dentro de la comunicación de Pedro Mandinga. Sin embargo, el uso de imágenes de alta calidad podía incrementar considerablemente el peso de las páginas. Era necesario equilibrar calidad visual y velocidad de carga, especialmente para visitantes que accedieran desde dispositivos móviles. Crear una experiencia responsable Como marca de bebidas alcohólicas, el sitio necesitaba incorporar una validación inicial de mayoría de edad. Esta funcionalidad debía integrarse naturalmente con el diseño y recordar la selección del visitante durante un periodo determinado para evitar interrupciones innecesarias en cada visita. Facilitar la administración y el crecimiento futuro El equipo de Pedro Mandinga debía poder actualizar contenidos cotidianos sin depender de desarrollo para cada cambio. Al mismo tiempo, la plataforma tenía que quedar preparada para incorporar nuevos productos, idiomas, campañas, integraciones o funcionalidades comerciales en el futuro.
Conectamos el diseño con el desarrollo: las animaciones, los componentes personalizados y las decisiones técnicas no se presentan como elementos aislados, sino como recursos para conservar la personalidad de la marca sin comprometer la navegación. El resultado es mucho más que un sitio informativo: es una extensión digital de la personalidad de Pedro Mandinga. El nuevo sitio reúne en una misma experiencia: • La procedencia y filosofía de la marca. • Su portafolio de rones y licores. • La experiencia de sus Rum Bars. • Sus ubicaciones en Panamá y Colombia. • Su dimensión visual y musical. • Sus canales de contacto y comunicación. • Una estructura técnica preparada para evolucionar
“Antes vivíamos pegadas al teléfono respondiendo pedidos. Hoy la tienda vende sola mientras nosotras nos dedicamos a las colecciones. Fue el mejor cambio que hicimos en años”


